Jueves, 22 de noviembre de 2018

La familia Elapidae cuenta entre sus miembros con la serpiente de coral o rabo de ají. Este reptil, originario de las geografías tropicales, se distingue por la viveza de los tonos negro, rojo y amarillo que exhibe su cuerpo.

 Al hablar de la serpiente de coral se identifican dos grupos: el de las del Viejo Mundo y el de las del Nuevo Mundo. En la primera de las dos categorías se agrupan 16 especies que pueden ser de los géneros Calliophis o Sinomicrurus. En el segundo grupo se engloban 73 especies las cuales pueden a responder a los géneros Leptomicrurus, Micrurus y Micruroides.

Las serpientes corales son venenosas y se pueden encontrar en Asia y América.

CARACTERÍSTICAS

La serpiente de coral se considera una de las más venenosas del mundo a pesar de que los síntomas que provoca la mordida no se evidencian hasta pasadas 12 horas.

Lo anterior quiere decir que cuando se es mordido por una serpiente de coral, aunque no se percibas hinchazón o algún otro efecto se debe administrar el antídoto de forma inmediata o pasado el tiempo se afectarán las conexiones entre el cerebro y los otros músculos del cuerpo. De tal forma, la persona perderá las facultades para ver, hablar, tendrá parálisis muscular, respiratoria y cardiaca.

A diferencia de otras serpiente, la coral para inyectar el veneno de forma completa debe masticar a la víctima, por lo que cuando muerde a los humanos no deposita todo el veneno, esta es una de las causas por las que no llega a ser mortal para el hombre.

Conocida por tener una cabeza bulbosa, piel con rayas rojas, amarillas y negras que se cruzan, es un animal escurridizo que apenas se deja ver, por lo que suele morder solo cuando se le pisotea con el pie.

Al nacer la serpiente coral mide 18 cm y es un animal venenoso. Al llegar a la adultez un ejemplar puede llegar a medir hasta más de medio metro de longitud.

En Estados Unidos suele confundirse la serpiente coral con la escarlata real. La mejor manera de diferenciarla es verificando que los anillos rojos y amarillos se encuentren juntos. Por otro lado, la cola de este animal solo advierte rayas negras y amarillas, sin la presencia del rojo.

Hasta el momento se ha reportado la existencia de ejemplares que viven por más de siete años en cautiverio.

HÁBITAT Y ALIMENTACIÓN

La serpiente de coral habita, en mayor cantidad, los pantanos, bosques y arenales del sur de Estados Unidos. Suele pasar la mayor parte del tiempo bajo la tierra o la hojarasca que se acumula.

La dieta de la serpiente de coral se conforma a partir de ranas, lagartos y otras serpientes más pequeñas que ellas.


Publicado por ClaudiClaudi @ 12:30
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios